Índice de Katz: evaluación de actividades básicas
Mide cuánta ayuda necesita una persona en seis actividades básicas del día: bañarse, vestirse, ir al baño, moverse, controlar esfínteres y alimentarse.
Es una de las herramientas que más usan los equipos de salud y de las residencias para conocer el nivel de autonomía de una persona. La aplica un profesional —enfermera, kinesiólogo, terapeuta ocupacional o médico— observando y conversando con la persona y su familia.
Para qué te sirve conocerla: si una residencia te dice que hará una «evaluación de ingreso», es probable que use esta escala u otra parecida. Tener claro en qué actividades tu familiar necesita ayuda te permite contarlo de manera ordenada en la primera llamada.
Aquí no reproducimos el cuestionario ni calculamos puntajes: el resultado depende de cómo se aplica y lo interpreta un profesional. Si quieres conocer el instrumento original, está en el enlace.
La aplica un profesional de salud; aquí te explicamos para qué sirve.
HIGN: Katz Index of Independence in ADL ↗
Lawton y Brody: actividades instrumentales
Describe la autonomía en actividades más complejas del día a día: usar el teléfono, hacer compras, cocinar, ordenar la casa, lavar la ropa, moverse en transporte, manejar medicamentos y administrar el dinero.
Se usa para ver si una persona puede seguir viviendo sola o qué apoyos necesita en casa. Suele ser una de las primeras áreas donde aparecen dificultades, antes que en el baño o el vestido.
Para qué te sirve conocerla: te ayuda a ordenar lo que observas —por ejemplo, si tu mamá ya no maneja bien sus remedios o se confunde con las cuentas— y a conversarlo con el Cesfam o con el geriatra antes de decidir entre apoyo en casa, centro diurno o residencia.
Como en el caso anterior, no mostramos los ítems ni calculamos puntajes: conviene que la aplique un profesional.
La aplica un profesional de salud; aquí te explicamos para qué sirve.
Ordena las necesidades de apoyo de tu familiar →